
www.flickr.com/eafotoart
A veces me preguntan, ¿como está tu vida? y yo pienso, ¿mi vida? ¿que vida?
Hoy por hoy mi compañera esta lejos, me levanto todos los días a las 6 de la mañana y llego a mi “casa” a las 18:30 o 19:00 hs. Casa, entre comillas, ya que la misma hay que reconstruirla y esta inhabitable. En el trabajo, tengo los proveedores que me presionan por los pagos, por otro lado están los clientes que me presionan por los materiales, también están mis superiores que me presionan para que, a veces, me haga cargo de cosas que exceden mis posibilidades y supongo que alguna otra cosa mas que se me esta escapando.
Entonces, ¿como esta mi vida? Me pregunto ¿Qué vida? No tengo tiempo para vivir y cuando tengo el tiempo, prefiero descansar. ¿Cuanto mas mi cuerpo y mente va a soportar este ritmo? No lo se...
Sueño con tener una vida. A veces fantaseo con una vida más llevadera. Poder tener tiempo de ver a mis amigos, de conocer gente, de salir a lugares nuevos. Tener tiempo para pegarme una ducha de más de 3 minutos. Tener tiempo para comer tranquilo al mediodía y que el almuerzo no sea interrumpido cada dos por tres por que hay un cliente que tiene un problema o que llama un proveedor reclamando el pago de un cheque sin fondos... y me pregunto... ¿que vida estoy viviendo?
Pero dicen, que no hay mal que por bien no venga, y entre toda esta miserable vida que me esta tocando pasar, siempre hay un rayito de luz que te ilumina, y viene por el lado que menos te imaginas, cuando lees un mail o te encontrás con alguien en el chat, esas personas que uno tal vez nunca conozca pero que te bancan, que te escuchan y hasta te contienen. Un perfecto desconocido al cual te abrís y lanzas toda esa porquería que tenes adentro y que te hacen ver las cosas lindas de la vida.
Mi vida será complicada, pero todavía hay cosas que me hacen tomar fuerza y encararla poniéndole el pecho todos los días, tengo trabajo, tengo sueños, tengo gente que se interesa por mi y que me quieren ver bien, que me aconsejan, que me escuchan, que me abrazan, que me bancan y me hacen sentir importante... me hacen sentir vivo.
A todas esas personas, no les digo nada, por que ya saben lo eternamente agradecido que estoy por estar ahí.
Por eso cada vez que me preguntan ¿como está tu vida? y yo pienso, ¿mi vida? ¿que vida?... contesto “bien”.